
Estando en la universidad, a dos días de pasar el CENEVAL, un compañero nos dijo que no había estudiado nada (era el típico que sacaba 10 sin necesidad de abrir un solo libro). Le dijimos que lo único que tenía que saber para entender las bases de la carrera de Negocios Internacionales era:
• Los Incoterms.
• Saber cubicar y calcular impuestos al comercio exterior.
• Los medios de transporte. En este último punto, lo que nos enseñaban era que había tres principales: el terrestre (para todo lo que viaja por carretera, con distintos tipos de cajas para cada carga), el marítimo (para lo que pesa un montón) y el aéreo (para lo delicado y pequeño).
Permítanme decirles que cuando me dije ron que trabajaría con carga crítica aérea, jamás imaginé que estaría transportando motores de más de una tonelada o viajan do con piezas que no sabía ni para qué servían, pero que, a simple vista, no tenían nada de pequeñas. Al entrar al mundo laboral descubrí que el transporte aéreo no es tan simple.
Existen soluciones como el NFO (Next Flight Out), el Charter, el Air Freight Regular, el helicóptero y el famosísimo Hand Carry. Pero entender estos servicios no basta. Hoy, las políticas comerciales en América del Norte, las tensiones geopolíticas, las guerras arancelarias y restricciones aduaneras han cambiado las reglas del juego.
Lo que antes era un terreno predecible ahora es un campo de batalla donde cada día surgen nuevas condiciones, embargos y ajustes de costos que afectan directamente al transporte aéreo crítico. Y en medio de este caos, hay un servicio que, aunque nació hace décadas como una solución de nicho, sigue siendo un protagonista indiscutible: el Hand Carry.
El origen del Hand Carry: de lujo a necesidad
Érase una vez, hace unos 10 años, la empresa ficticia “Auxilio Manufacturing” estuvo a punto de parar su línea de producción. Faltaba una pieza mínima, pero esencial. Ante la emergencia, el director tomó el primer vuelo para recogerla él mismo y salvar la operación. Así, según cuenta la anécdota, nació el Hand Carry: una persona cruzando fronteras con una carga crítica para evitar una crisis. En sus días dorados, el Hand Carry era considerado un servicio de lujo.
Las empresas pagaban lo que fuera necesario para evitar riesgos y mantener su actividad. Los pasajeros eran profesionales dedicados a este trabajo, que cobraban justamente por recolectar, desvelarse y entregar la carga. Eran los superhéroes anónimos que evitaban paros millonarios.
Por: Lic. Valeria Flores
Operations Leader | ASG Logistics Especialista en Hand Carry & Logística Aérea