
Vivimos una transformación acelerada del mundo laboral. La Inteligencia Artificial Generativa, (IAG), la digitalización y los cambios demográficos están rede finiendo las dinámicas organizacionales a gran velocidad. Sin embargo, mientras la tecnología gana terreno, el bienestar de los empleados parece estar perdiendo protagonismo en la agenda empresarial.
De acuerdo con el informe Global Talent Trends 2024-2025 de Mercer, aunque el 57% de los colaboradores está trabajando más horas que nunca, la inversión en salud y bien estar ha caído significativamente. De ser la segunda prioridad para Recursos Humanos en 2024, ha descendido hasta el puesto 14 en 2025.
Este cambio plantea una interrogante fundamental: ¿estamos privilegiando la eficiencia y la automatización por encima del bienestar humano? La Inteligencia Artificial, (IA), aunque promete grandes avances en productividad, también genera incertidumbre. El 54% de los ejecutivos espera que aumente la productividad entre un 10% y un 30% en los próximos tres años. Pero al mismo tiempo, el 39% de los emplea dos siente que su trabajo es más reemplazable que nunca.
Este contraste resalta un reto clave para las organizaciones: diseñar entornos laborales donde la tecnología complemente, y no sustituya, al talento humano. El reporte también identifica los principales factores que minan la productividad y el bienestar: 42% de los empleados señala tareas sin valor agregado; 38%, interrupciones constantes que impiden pensar estratégica mente; 32% sufre por cargas laborales excesivas; y 29% enfrenta culturas organizacionales tóxicas.
Estos elementos no solo deterioran la moral, también impactan los resultados del negocio: provocan menor eficiencia, mayor rotación de talento y aumentan los costos relacionados con la salud y el ausentismo.
Por: Ariel Almazán
Líder de Workforce Health en Mercer Marsh Beneficios para Latinoamérica y El Caribe