
Llegamos a una época donde encontrar y mantener al talento correcto dentro de las empresas es complicado, aunado a esto, debemos tener muy en claro que empleados felices no siempre significan empleados comprometidos.
Meta 4 propone clasificar a los empleados en los tres siguientes grupos:
– Empleados fidelizados: de un buen desempeño, no se plantean cambiar de organización, pero tampoco son prescriptores de la compañía. Su nivel de compromiso podría incrementarse para pasar a la siguiente fase y convertirse en “embajadores”.
– Empleados “desenganchados”: realizan su trabajo sin demasiada motivación y su riesgo de salida es alto. Se necesitan acciones de desarrollo y mejora del compromiso orientadas a su fidelización, especialmente si se trata de empleados de alto potencial.
– Embajadores: profesionales firmemente comprometidos con la empresa con un nivel de rendimiento muy por encima de la media. Suelen tener las habilidades sociales y comunicacionales bien desarrolladas. Refuerzan la imagen de la compañía en todos los ámbitos donde se desenvuelven.
Hacer que los trabajadores fidelizados y desenganchados se conviertan en embajadores es de vital importancia ya que entre más se cuente dentro de la plantilla con estos, la situación económica y laboral mejorará a mediano y largo plazo.
Es por esto que se recomienda también tener en cuenta los siguientes puntos si queremos mejorar esta situación:
– Wellness: acciones relacionadas con el bienestar y salud patrocinadas por la empresa. Últimamente han tenido buena repercusión los bonos para gimnasios, e incluso suscripciones a aplicaciones online de ejercitación, entre otras.
– Innovación: muchos empleados tienen inquietudes que trascienden a sus labores dentro de la organización. Está comprobado que darles libertad para desarrollarlas es una de las mejores medidas para su motivación.
–Gamificación: utilizar elementos de juego para cumplir objetivos se está convirtiendo en una de las maneras más divertidas para seducir a las generaciones de millennials y centennials. Otras iniciativas habituales orientadas a mejorar la experiencia del empleado son la comunicación continua, las redes sociales corporativas, los talleres especializados o estrategias de employer branding, por ejemplo.

Por: Fernando Becerril
Reportero