
El tráfico vehicular es uno de los problemas más críticos en las ciudades modernas. En la Ciudad de México los automovilistas pierden en promedio 152 horas al año en congestión vial (TomTom). Este fenómeno no es exclusivo de la capital mexicana, ya que en Monterrey el tiempo de traslado se incrementa un 44%, mientras que en Guadalajara y Puebla el aumento oscila entre el 35% y el 42% (TomTom, 2023).
La congestión vehicular no solo impacta la calidad de vida, sino contribuye significativamente a la contaminación ambiental. De acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), el transporte representa el 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero en México, siendo los vehículos particulares responsables de más del 80% de estas emisiones dentro de las áreas urbanas (INECC, 2020).
El error de construir más carriles: La demanda inducida
Una solución tradicional para mitigar el tráfi co ha sido la ampliación de la infraestructura vial, con la construcción de más carriles. Sin embargo, estudios han demostrado que es ta medida es ineficaz debido al fenómeno de la “demanda inducida”. Investigaciones del National Bureau of Economic Research (NBER) sugieren que un aumento del 10% en la capacidad vial genera un aumento proporcional del tráfico en pocos años (Duranton & Turner, 2011).
En México, un estudio del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP) documenta que la expansión del segundo piso del Periférico en CDMX no redujo los tiempos de traslado de manera sostenida, sino que, por el contrario, incentivó un mayor uso del automóvil, saturando nuevamente la vialidad en un lapso de cinco años (ITDP, 2018).
Carpooling: Movilidad compartida y optimización del uso del vehículo privado
En lugar de expandir la infraestructura, el carpooling se presenta como una solución eficiente y sostenible. Este modelo busca maximizar la ocupación de los automóviles particulares, lo que reduce la cantidad de au tos en circulación y, por ende, la congestión.
Según la Encuesta Origen-Destino del INEGI, el 78% de los viajes en automóvil en la CDMX se realizan con solo una persona a bordo, lo que representa un uso ineficiente de los recursos viales (INEGI, 2017). Si la ocupación promedio de cada vehículo aumentara de 1.2 a 2.5 personas, se podría reducir hasta un 40% la cantidad de autos en circulación durante las horas pico, disminuyendo tanto la congestión como las emisiones contaminantes.
Por: Marisol Quezada
Country Manager Hoop Carpool