
Un aspecto interesante y relevante en el tema de seguridad, ha sido la evolución del concepto peligro a riesgo, habiéndose adoptado este último en forma generaliza da en las últimas décadas, sin que necesariamente se aplique correctamente.
Al respecto, un artículo de la Universidad de Arizona del año 2020, hace un análisis retrospectivo y ratifica que hasta los años 70s, estábamos acostumbrados a hablar del “peligro” o “peligroso” y que la sociedad ha ido cambiando su vocabulario pasando a denominar riesgo lo que antes era un peligro. Para tener un contexto de lo anterior, tomemos en cuenta la definición técnica de cada uno de los conceptos: Peligro. Es la capacidad de que una sustancia o condición pueda producir efectos adversos en organismos o instalaciones.
Riesgo
Es la probabilidad de que una sustancia peligrosa o una condición definida produzca un daño. Por lo que el riesgo es función de la probabilidad de un evento, en otras palabras:
Riesgo = Peligro x Exposición
Lo anterior manifiesta la gran diferencia conceptual y de manejo desde el punto de vista de seguridad. La lógica indica que debemos “controlar” el peligro y evitar que se convierta en “riesgo”, ya que, en el segundo caso, hay que atender sus efectos que denominamos “daños”, esto es, la consecuencia, cuando deberíamos ocuparnos del origen o fuente, contenerlo y evitar su progresión.
Adicionalmente siempre hablamos del concepto “Prevención” en seguridad, que conceptualmente es “evitar” o “anticiparse”, que es el espíritu de la seguridad y, por lo tanto, hay incongruencia en el cambio del concepto ya mencionado.
En seguridad, usando el idioma inglés, los estudios de prevención inician con “Hazard analysis”, cuya definición básica es: “Método utilizado para evaluar riesgos mediante la identificación de posibles peligros asociados con un sistema, actividad o tarea laboral, la evaluación de la probabilidad de que ocurran eventos adversos y la estimación de la gravedad de sus consecuencias. Su objetivo principal es prevenir incidentes, proteger a los empleados y salvaguardar los activos, además de apoyar el cumplimiento normativo y la eficiencia operativa”.
Por: Ing. Carlos Enrique Rodríguez
Director de Operaciones en Grupo ADYPRO