
a toma de decisiones en una PyME es una acción que ayuda a dar seguimiento a tareas que son parte de la estructura del día a día. Tomar decisiones, ya sea para resolver un conflicto, para mejorar la productividad o algún otro tema del negocio, debiera ser fácil, pe ro no siempre lo es; puede ser una tarea titánica, ya que la percepción del problema en cada persona es diferente, y por supuesto las emociones juegan un papel muy importante.
Reflexionemos cómo en la toma de decisiones existen diversos factores emocionales. Una vez que comprendemos todo lo que hay atrás de ese momento de tomar una decisión, nos puede ayudar a tomar mejores decisiones en el negocio y en lo personal.
Hablemos de percepción
Todos los seres humanos vemos la realidad de acuerdo con nuestra historia, lo que hemos vivido en el pasado. Todos tenemos creencias, y por supuesto esto influye en nuestras emociones y en el contexto en el que nos encontramos.
Un ejemplo: cuando vemos a uno de nuestros colaboradores distraído, podemos pensar que no tiene la capacidad para realizar la tarea; sin embargo, el colaborador puede estar pasando por un divorcio, por una enfermedad, por alguna preocupación que le impide realizar esa actividad. Este tipo de percepciones afecta nuestras decisiones y podemos llegar a causar despidos, enojos, etc.
Teoría de la atribución. Según esta teoría propuesta inicialmente por Fritz Heider en la década de 1950 y ampliada por los psicólogos Harold Kelley y Bernard Weiner, se puede llegar a creer que la forma en cómo se comporta un colaborador se debe a causas internas en lugar de externas. Esto puede llegar a causarle grandes problemas, tomando en cuenta su bajo rendimiento sin conocer a fondo las razones que lo llevan al comportamiento.
También si un empleado actúa siempre de la misma manera, se le puede juzgar dura mente, y hay que analizar cuál es el origen de este comportamiento, ya que no significa que esta persona no tenga intenciones de realizar un buen trabajo.
Muchas veces se usan los atajos mentales y esto es para que nuestras decisiones sean más rápidas, aunque no signifique que sean las correctas, y hay tres características para analizar.
Por: Psicóloga Organizacional Adami Corro
Directora General, Adaco Capacitación