
La incorporación de Inteligencia Artificial (IA) en la consultoría ambiental ha dejado de ser una hipótesis futura para convertirse en una realidad operativa.
Actualmente existen herramientas capaces de redactar textos técnicos, procesar información geo espacial e incluso analizar grandes volúmenes de datos y sintetizar marcos normativos que ya están siendo utilizadas en distintas etapas de la elaboración de Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) e Informes Preventivos. Sin embargo, su adopción abre una discusión que aún no está resuelta en el ámbito regulatorio:
¿Hasta qué punto la IA puede intervenir en la elaboración de estudios ambientales sin comprometer su rigor técnico, validez jurídica y su objetivo fundamental de protección ambiental? En México, la evaluación del impacto ambiental, regulada por la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, no es un ejercicio meramente documental. Es el instrumento mediante el cual el Estado de termina si un proyecto es ambientalmente viable, bajo criterios de prevención, mitigación y compensación de impactos.
La calidad de una MIA no es un asunto administrativo: es una condición que influye di rectamente en la integridad de ecosistemas, la disponibilidad de recursos naturales y la calidad de vida de las comunidades.
Un sistema técnico que no es homogéneo
Cabe destacar que las MIAs y los Informes Preventivos no son documentos simples ya que son estudios interdisciplinarios que integran información de múltiples ciencias y disciplinas como biólogos, geógrafos, hidrólogos, ecólogos, abogados ambientales, economistas y expertos en riesgo industrial La Manifestación de Impacto Ambiental Particular evalúa proyectos específicos con un nivel de detalle medio-alto; la Manifestación de Impacto Ambiental Regional incorpora análisis de efectos acu mulativos, sinérgicos y territoriales; mientras que el Informe Preventivo opera como un mecanismo simplificado bajo supuestos.
Por: Saidh Martínez
Director de operaciones de ASSIST Consulting