Gobierno de Datos: El nuevo Activo Bancario

La digitalización de los procesos de crédito en el sistema financiero mexicano ha dejado de ser una iniciativa tecnológica para convertirse en una prioridad regulatoria y de negocio. Las recientes propuestas normativas orientadas a simplificar expedientes crediticios, fortalecer la calidad de la información y reforzar los controles de ciberseguridad, evidencian una transformación organizacional que impacta directamente la gestión de riesgos, el control interno, la auditoría y el gobierno corporativo.

En este contexto, el gobierno de datos emerge como un elemento estratégico para garantizar información confiable, oportuna y trazable

Gobierno de Datos

Durante años, la solidez de una institución financiera se evaluó principalmente a partir de indicadores de capitalización, liquidez, rentabilidad y calidad de cartera. Sin embargo, la evolución tecnológica ha incorporado una nueva variable crítica: la calidad de los datos que alimentan las decisiones de negocio y los procesos regulatorios.

Las autoridades financieras mexicanas han impulsa do diversas iniciativas para modernizar la administración de la información. La tendencia apunta a reducir la dependencia de expedientes físicos, promover la reutilización de información validada, fortalecer los mecanismos de identificación digital y mejorar los estándares de reporte regulatorio. El propósito es incrementar la eficiencia operativa, reducir costos de cumplimiento y elevar la calidad de la supervisión. En términos prácticos, el gobierno de datos puede definirse como el conjunto de políticas, procesos, controles y responsabilidades que permiten administrar la información como un activo estratégico.

Su aplicación abarca todo el ciclo de vida de los datos: captura, almacenamiento, procesamiento, protección, uso, conservación y eliminación. Dentro de una institución bancaria, el gobierno de datos interviene en múltiples procesos. Durante la originación de crédito, permite validar la consistencia de la información proporcionada por los clientes. En la administración de la cartera, se comprueba que todo el procesamiento de datos esté acorde con los términos contractuales pactados con los clientes y con las políticas de los productos y esta data fluye para reportería de clientes, regulatoria y contable.

En la administración de riesgos, facilita la generación de modelos más precisos. En materia contable y financiera, fortalece la confiabilidad de los registros financieros, así como la rentabilidad de los productos, por mencionar algunos. Desde la perspectiva regulatoria, mejora la calidad y oportunidad de los reportes enviados a las autoridades.

La relevancia de este tema se incrementa al considerar que gran parte de los riesgos actuales tienen un componente asociado a la información. Datos incompletos, duplicados, inconsistentes o desactualizados pueden provocar errores en la evaluación crediticia, administración y cobranza de la cartera, incumplimientos regulatorios, observaciones de auditoría y afectaciones reputacionales.

Imagen de Por: M. F. y C. P. María de los Ángeles Martínez Olguín

Por: M. F. y C. P. María de los Ángeles Martínez Olguín

Integrante de la Comisión Técnica de Finanzas y Sistema Financiero del Colegio de Contadores Públicos de México

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