Implementación de Tecnologías Sustentables

Analizar el sector y el estatus de la empresa es el primer paso para avanzar en la Estrategia de Sustentabilidad.

Hoy, las Tecnologías Sustentables (TS) están presentes en las discusiones de todos los ámbitos, empresariales, comerciales y hasta sociales, siendo uno de sus principales factores de preocupación la energía, ya que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la energía es el agente que contribuye primordialmente al cambio climático que representa cerca del 60% de todas las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

En México, sólo el 10% de la energía consumida proviene de fuentes renovables, por lo que las empresas están buscando soluciones que reduzcan su huella ambiental no solo para mejorar sus procesos, sino también para satisfacer a los consumidores que cada vez son más exigentes en cuanto a sus decisiones de compra, ya que se basan en la huella ambiental de los productos que adquieren, valorando primeramente que las empresas tomen seriamente su impacto, lo midan y lo disminuyan.

Sin embargo, “la implementación de tecnologías sustentables no es un proceso rápido o que se deba tomar a la ligera solo para complacer a los consumidores o hacer más eficientes los costos, pues para generar estrategias de reducción que conlleven a una estrategia de sustentabilidad a largo plazo, el primer paso es el conocimiento del estatus actual de la empresa, es decir, conocer la huella ambiental; tanto en términos de emisiones atmosféricas, como en agua, energía y residuos. Sin analizar el estatus de la compañía, no se puede actuar con miras al futuro”, afirma Danae Díaz, Gerente de Servicios Ambientales y Energía de TÜV Rheinland México.

Por ello, las empresas deben prestar especial atención a estas cinco claves para comenzar o mejorar su implementación de Tecnologías Sustentables:

  1. Identificar el tipo de sector al que pertenece la empresa: es importante reconocer las necesidades que tiene cada sector, tanto de energía, regulaciones y crecimiento en el mediano y largo plazo para comenzar el análisis de su situación y plantear un curso de acción.
  • Analizar el estatus de la empresa: un adecuado análisis de riesgo ambiental otorga herramientas para detectar y prever situaciones que puedan comprometer la operación de la empresa, como la escasez de agua en el país, impacto del cambio climático y aumento en los costos de energéticos.
  • Realizar estudio del Trilema Energético: De acuerdo con el Consejo Mundial de Energía, este trilema es fundamental, pues es uno de los mayores retos que las empresas deben considerar para su continuidad, ya que se analiza la seguridad del suministro energético, equidad social y mitigación del impacto ambiental. Esto permite tener un panorama completo de las acciones a seguir en términos de sustentabilidad.  
  • Definir objetivos claros en la Estrategia de Sustentabilidad empresarial: Al definir un objetivo para la empresa, se pueden establecer también las tecnologías sustentables más apropiadas para implementar y que contribuyan con ese objetivo. Por ejemplo, para generar una reducción en los costos de producción, como en el caso de los proyectos de eficiencia energética, disminuir la huella de carbono, con el cambio de flotillas a vehículos híbridos, reducir el impacto de las operaciones en la cuenca hídrica donde se ubican, el uso de energía renovable y mejoras operativas.
  • Verificar por un tercero los cálculos de Huella de Carbono e Hídrica: Una vez que se tiene el estatus de la empresa y se elaboró una sólida estrategia de sustentabilidad “es muy importante que las compañías inviertan en la certificación que se requiera a nivel local e internacional, así como contar con los indicadores ambientales y la implementación de las TS para la reducción de su huella ambiental.

Estos cinco puntos clave son el primer escalón para las empresas que desean implementar tecnologías sustentables, no solo como una forma de mejorar la eficiencia energética, sino también para generar mayor reconocimiento entre los consumidores. Un ejemplo de esto es que en México, las compañías están recurriendo a proyectos en pequeña escala de energías renovables y el gobierno está considerando la utilización de hidrógeno verde como parte del Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen) 2022-2026.

Si bien cada vez es más importante que las empresas se comprometan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU 2030, ya que es trabajo de todos contribuir para lograr esas metas, también es fundamental que antes de realizar cualquier actividad que busque reducir el impacto ambiental de las operaciones, se analicen los riesgos operativos que los aspectos ambientales (como la disposición y calidad de agua, efectos del cambio climático, entre otros) tendrán en la industria y observarlos en la elaboración de su Estrategia de Sustentabilidad que sostenga los esfuerzos ambientales a largo plazo, además de aumentar la competitividad del negocio.

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