
La brecha generacional siempre coexistió; abuelos, padres y nietos, transmitían el conocimiento vertical descendente maestro/ aprendiz. Entonces, ¿por qué hoy es tan difícil convivir entre generaciones? La llegada de la tecnología rompió el ritmo natural del conocimiento/aprendizaje. La revolución tecno lógica/digital fue adoptada con rapidez y naturalidad por los jóvenes, mientras que para los mayores fue con lentitud y recelo.
Esto rompió el flujo en la transferencia tradicional del conocimiento, y cambió la forma de aprender.
Hoy los senior tienen que aprender de los más jóvenes, expertos digitales por naturaleza, pese a ello, a los jóvenes se les dificulta transmitir su conocimiento a quienes crecieron en un mundo analógico (manual, de lápiz, ábaco y papel) -relevo invertido del conocimiento tecnológico-.
Vivimos una etapa única de la humanidad: Los nacidos en la era analógica conviven con nativos digitales que dominan la tecnología desde la cuna y conciben el mundo con plataformas colaborativas y datos en tiempo real.
Las diferencias en el uso de la tecnología crearon disrupción en hábitos y pensamiento, generando fricciones y afectando la interacción generacional. Hay falta de entendimiento porque unos conocieron el mundo sin internet (tecnología) y otros nacieron alrededor de ella y no conciben formas de vivir sin “wifi”; este suceso no se repetirá en la historia de la humanidad pues en el futuro no habrá análogos y todos serán nativos digitales.
Cada generación posee piezas clave del conocimiento en el rompecabezas organizacional. Las generaciones análogas aportan experiencia sistémica; las digitales agilidad y disrupción. El aprendizaje ya no fluye en línea recta sino circular: los seniors aportan contexto, los jóvenes innovación y velocidad
Por: Irazú Corral
Directora General de Recruiters & HR Advisors LATAM, parte de Mach Group MX