
Hace algunos meses, durante la atención de un incidente de ciberseguridad, uno de nuestros ingenieros comentó algo que terminó convirtiéndose en una conversación dentro del equipo: “Lo más difícil ya no es resolver el problema; lo complicado es encontrarlo entre millones de datos”. La frase resume uno de los principales retos que enfrentan actualmente las áreas de tecnología. Hoy las empresas generan una cantidad enorme de información proveniente de servidores, equipos de comunicación, aplicaciones, servicios en la nube, dispositivos de seguridad y estaciones de trabajo.
Cada segundo aparece nuevos registros, alertas y eventos que de ben analizarse para tomar decisiones. Durante años, la solución fue contratar más personal, instalar más herramientas o automatizar tareas repetitivas. Sin embargo, el crecimiento de la infraestructura ha sido mucho más rápido que la capacidad humana para interpretar toda esa información. Es aquí donde comienza a tomar fuerza un concepto que probablemente marcará la siguiente etapa de la transformación digital: la Inteligencia Artificial Agéntica.
Agilizando procesos
A diferencia de un asistente conversacional, un agente inteligente no espera preguntas. Recibe un objetivo y trabaja para cumplirlo. Puede consultar distintas fuentes de información, relacionar datos, identificar patrones, validar resultados y, si es necesario, modificar su estrategia hasta encontrar la respuesta más adecuada. En la empresa que represento, decidimos incorporar este tipo de modelos en procesos internos antes de llevarlos a nuestros clientes. La razón fue muy simple: primero necesitábamos entender sus alcances y sus límites en escenarios reales. Uno de los primeros resultados apareció durante revisiones de infraestructura.
Tradicionalmente, un ingeniero dedicaba varias horas a revisar configuraciones, comparar parámetros, validar documentación y detectar diferencias entre ambientes pro ductivos y de respaldo. Hoy, un conjunto de agentes realiza ese análisis inicial en cuestión de minutos y entrega un reporte técnico con los hallazgos más relevantes. El especialista sigue siendo quien toma la decisión final, pero ahora inicia el trabajo con información organizada y priorizada
Por: Alejandro Rodríguez Gámez
CEO Grupo IBIZ