
El cambio de administración en México y el nuevo rumbo político en Estados Unidos tras las elecciones de 2024, que resultaron en el regreso de Donald Trump a la presidencia, mantuvieron a los mercados en una etapa de ajuste.
En este contexto, el peso mexicano mostró inestabilidad, con un amplio rango de cotización y una depreciación acumulada de alrededor del 1% en lo que va del año. La inflación general mexicana alcanzó un 3.96% anual en la primera quincena de abril, superando el objetivo del Banco de México del 3%. Además, las proyecciones de crecimiento económico para 2025 se redujeron a solo 0.6%, lo que evidencia un entorno desafiante.
Frente a este escenario, cada vez más inversionistas mexicanos optan por diversificar y proteger su capital en dólares, con especial interés en el sector inmobiliario de Estados Unidos. Según Bloomberg Línea, la preferencia por inversiones en propiedades en el país vecino se ha intensificado en toda Latinoamérica frente a la incertidumbre económica local que persiste en la mayoría de los países de la región. Dentro del Real Estate estadounidense, dos segmentos destacan por su resiliencia y atractivo para los inversionistas mexica nos: multifamily e industrial.
El segmento multifamily, que abarca edificios residenciales con múltiples unidades que pertenecen a un solo dueño, ofrece ingresos constantes provenientes de las rentas y se beneficia de una demanda estructural por vivienda.
Solo en el primer trimestre de 2025, este segmento registró la absorción de casi 130,000 unidades a nivel nacional, su mejor desempeño desde 2021, con tasas de ocupación superiores al 93%, según el MMG Real Estate Advisors.
En este mismo periodo, el volumen de transacciones en este segmento alcanzó los 20,000 millones de dólares, un crecimiento del 10% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos de Real Capital Analytics. Por otro lado, el segmento industrial —que incluye centros logísticos, almacenes y plantas para manufactura y distribución— también se posiciona como uno de los favoritos.
Actualmente es el segundo sector con mayor volumen de inversión inmobiliaria en EE.UU., impulsado por la reconfiguración de las cadenas de suministro globales y la estrategia de nearshoring, que promueve la relocalización de la producción más cerca de los mercados de consumo, buscando reducir costos, tiempos y riesgos logísticos. Esto ha llevado a rentas en alza y vacancias en mínimos históricos en regiones clave como Texas y el sur de California.
El futuro del crecimiento Esta magnitud operativa, sumada a la solidez del sector inmobiliario estadounidense y a un marco legal sólido, explica por qué muchos inversionistas optan por fortalecer su portafolio a través de activos en EE.UU. Tanto el segmento multifamily como el segmento industrial ofrecen oportunidades de ingresos constantes, apreciación sostenida y protección frente a la volatilidad regional.
Por: Iván Chomer
CEO de Dividenz