
La pregunta parece exagerada. La mayoría de las organizaciones ya invirtieron en ERPs, tableros de business intelligence, plataformas de e-commerce y en iniciativas de Inteligencia Artificial. Pero después de años de estar ofreciendo soluciones tecnológicas a las principales cadenas de retail en México, he llegado a la conclusión de que la mayoría de las empresas están elaborando estrategias complejas usando datos y métricas que no reflejan realmente lo que ocurre dentro de sus operaciones. Durante años, la transformación digital significó digitalizar documentos y en esencia automatizar procesos.
El siguiente paso será la extracción de la data invisible que se genera en el día a día, y aquí es donde el RFID empieza a cobrar importancia estratégica. Los estudios indican que actualmente la precisión de conteo del inventario en el retail está entre 65% y 75%, principalmente cuando depende de conteos manuales y códigos de barras. Esto provoca pérdidas cercanas al 4% de las ventas cada año gracias a errores de conteo de inventario, falta de existencias e “inventario fantasma” con asignaciones incorrectas.
En implementaciones maduras de RFID (Identificación por Radio Frecuencia), esa precisión puede incrementar a un rango entre el 95% y 99%, reduciendo considerablemente las pérdidas en los negocios.
Registro en tiempo real
Es así como la implementación del RFID debe abordarse no como un costo tecnológico, sino como infraestructura estratégica que le dará visibilidad a información previamente invisible. La cantidad de ventajas competitivas que saldrán de esta práctica representará un antes y un después en la industria. La revolución del código de barras cambió la forma en que identificamos productos hace medio siglo.
La revolución del Identificador por Radiofrecuencia, traerá consigo un cambio en la gestión y explotación de la data en los negocios. Aquí es donde esta tecnología rescata al comercio moderno. Al colocar una pequeña etiqueta con un microchip inteligente en cada producto, las prendas adquieren “voz propia”. Ya no hace falta ver el código de barras; un empleado equipado con un lector RFID puede apuntar hacia un estante lleno de cajas cerradas y mediante ondas de radio, registrar cientos de artículos en un solo segundo. De este modo, las tiendas pasan de tener un inventario del 70% a uno del 99%, actualizado en tiempo real.
Por: Andrés Carlberg
CEO de EAS Systems