
La sexta edición de ISO 9001 fue publicada el 16 de septiembre y sustituye a ISO 9001:2015; incorpora mayor énfasis en liderazgo, cultura de calidad, comportamiento ético y gestión de riesgos y oportunidades.
La Organización Internacional de Normalización (ISO) publicó el 16 de septiembre ISO 9001:2026, Sistemas de gestión de la calidad — Requisitos, sexta edición de uno de los estándares de gestión más utilizados en el mundo. La nueva versión sustituye a ISO 9001:2015 y actualiza un marco empleado por más de un millón de organizaciones.
Entre sus principales cambios se encuentra un mayor énfasis en liderazgo, cultura de calidad y comportamiento ético, así como mayor claridad en el tratamiento de riesgos y oportunidades. También fortalece la vinculación entre la política de calidad y la dirección estratégica y mantiene una estructura armonizada con otras normas ISO de sistemas de gestión.
En México, el alcance potencial continúa siendo amplio ya que, de acuerdo con estimaciones de la institución BSI, basadas en indicadores de la International Accreditation Forum (IAF), alrededor de 1.2% de las unidades económicas del país cuenta con certificación ISO 9001, mientras el número de organizaciones certificadas registra un crecimiento anual estimado de entre 4.5% y 5.2%. México ocupa además el cuarto lugar en América por número de certificados ISO.
La certificación tiene presencia principalmente en manufactura, automoción, aeroespacial, alimentos y bebidas, logística, construcción, salud y servicios, mientras las pequeñas y medianas empresas representan uno de los principales espacios para ampliar su adopción.
“En México, la certificación ISO 9001 tiene una presencia importante en diversos sectores como manufactura, automotriz, aeroespacial, alimentos y bebidas, logística, construcción, salud y servicios. Sin embargo, existe una gran oportunidad de crecimiento entre las pequeñas y medianas empresas, que representan la mayor parte del tejido empresarial del país”, señaló Lillian Peregrina, representante de BSI Latinoamérica.
La evolución de ISO 9001 tiene como antecedente BS 5750, norma británica publicada en 1979 que contribuyó al desarrollo de la primera ISO 9001 en 1987. Posteriormente, la edición de 2000 consolidó el enfoque basado en procesos y el ciclo PHVA, mientras que en 2015 se incorporó el pensamiento basado en riesgos. La edición 2026 continúa esta evolución con requisitos que vinculan con mayor claridad la gestión de calidad con la dirección y las condiciones actuales de operación de las organizaciones.
Para las empresas mexicanas, la actualización tendrá implicaciones tanto para aquellas que ya cuentan con certificación como para las que participan en cadenas de suministro donde calidad, trazabilidad, gestión de riesgos y cumplimiento de requisitos forman parte de las condiciones comerciales.
