
¿Qué pasaría si te dijera que la estrategia más poderosa para transformar tu empresa en 2025 no es una nueva tecnología ni una metodología disruptiva, sino algo mucho más básico y urgente? Se llama equidad salarial de género.
El Estudio Salarial 2025 de Worky analizó más de 17 mil registros laborales en México y los resultados son tan reveladores como alarmantes: las mujeres ganan en promedio 25% menos que los hombres en roles equivalentes, $23,074 vs. $29,528 pesos mensuales. Este no es solo un problema ético, es una falla estructural que está drenando el potencial económico de las empresas mexicanas. Pero aquí no acaba la historia.
A mayor jerarquía, mayor desigualdad. Contrario a lo que muchos creen, la brecha salarial no se reduce con la jerarquía, se agrava. El estudio desglosa los datos por niveles jerárquicos, del 1 al 11, y revela una verdad contundente: en los niveles operativos la disparidad es menor, pero conforme las mujeres ascienden, la brecha se ensancha dramáticamente. En los niveles 9 al 11, donde se concentra la toma de decisiones estratégicas, los hombres ganan hasta 30% más, y además son mayoría aplastante. Esto no solo refleja una falta de acceso a posiciones de liderazgo, sino un sesgo profundo en la valoración del talento femenino.
El sesgo estructural en números
• Participación laboral: solo 37.47% de los registros corresponden a mujeres, contra 53.63% de hombres.
• La brecha es transversal, sin importar industria, ubicación o antigüedad.
• La sub representación en la alta dirección es uno de los factores clave detrás de esta inequidad. Estos no son matices culturales ni casos aislados. Son patrones que se repiten, y que le están costando millones a las empresas mexicanas en rotación, pérdida de talento y oportunidades de negocio.
Equidad como estrategia de negocio
Las empresas que toman en serio la equidad de género están cosechando resultados concretos. El estudio muestra que las organizaciones con políticas de equidad activas presentan:
• Menores niveles de rotación.
• Mayor satisfacción y compromiso del talento.
• Reducción en costos de reclutamiento y capacitación.
• Mejores indicadores de productividad Además, la diversidad mejora la calidad de las decisiones: los equipos con equilibrio de género tienen 87% más probabilidades de tomar mejores decisiones que los equipos homogéneos, al considerar más variables y perspectivas en sus análisis.
Por: Maya Dadoo
CEO de Worky