
El sector energético a nivel global se mueve en medio de una crisis que oscila entre la geopolítica y los intereses de las grandes potencias, pasando incluso por conflictos bélicos con algunos de los países más relacionados con la producción de hidrocarburos. Mientras algunas de ellas empujan la continuidad de los hidrocarburos y otros combustibles fósiles como los principales aportadores para la generación de energía, otras naciones empujan fuertemente la tecnología de generación de energía a través de fuentes limpias y renovables, incluyendo la electromovilidad.
El gas natural es un material cuya disponibilidad en el mundo se encuentra principalmente en Rusia con un 24%, y los países de oriente medio con un 43%. En cuanto a Norteamérica, Estados Unidos y Canada tienen un mercado desarrollado, son autosuficientes y exportan gas natural comprimido y licuado. En Latinoamérica, Venezuela, Perú, México y Argentina son los países con mayores reservas probadas. El gas natural, además de utilizarse como combustible para la generación de energía eléctrica, es útil como combustible en aplicaciones industriales, comerciales, residenciales e incluso en el transporte.
En el caso de México existe una infraestructura limitada en extracción, procesamiento, transporte y distribución de Gas Natural, pero la demanda como materia prima para la generación de electricidad se sigue incrementando y ha llevado a generar una fuerte dependencia de Estados Unidos, con un 70% aproximadamente de gas natural importado (más de 6,500 millones de pies cúbicos diarios, en 2025).
Este escenario no es muy favorecedor para el estado mexicano ya que, al depender del extranjero, la disponibilidad de gas natural puede verse afectada por variables climáticas, geopolíticas y hasta por posibles efectos de la delincuencia organizada o actos de sabotaje, lo que afectaría de forma grave e inmediata la disponibilidad del combustible, pudiendo favorecer escenarios de crisis política, financiera, operativa y de continuidad de negocios en múltiples sectores. A raíz de la Reforma Energética de 2025 que lleva con sigo el logo de la Justicia Energética, promovido por el Gobierno Federal, el sector energético va avanzando en un franco proceso de transformación con iniciativas que se van concretando en planes y programas.
Por: M.I. David Hernández Martínez
Director General en Sustentabilidad Empresarial.