Mejoras a la Ley de Aguas Nacionales

Actualmente en México la Ley de Aguas Nacionales es la herramienta básica que ha permitido una regulación del recurso hídrico en nuestro país. En su aplicación y como en la de cualquier otro instrumento jurídico, se han identificado sus fortalezas y aciertos, así como sus errores y “lagunas” legales; infortunadamente este instrumento legal ha carecido de un pro ceso de mejora continua que le hubiera permitido mejorarse y actualizarse.

En este documento se pretende realizar aportaciones con el ánimo de resolver lo que, a juicio del autor, es prioritario ajustar en la misma, para así contar con una Ley más eficaz y sustentable, que permita una administración moderna y actualizada del recurso agua en nuestro país.

Errores y Lagunas Legales

Actuales Se debe partir de que no existe un instrumento legal perfecto, ya que el mismo de pende de las circunstancias temporales en las cuales se diseña y aplica, de las de mandas ciudadanas, así como de las capacidades técnicas disponibles. De esta forma, la actual Ley de Aguas Nacionales (LAN) no es perfecta. Algunos de sus problemas incluyen:

• La asignación insuficiente de recursos para las actividades de inspección y vigilancia, las cuales son indispensables para supervisar y controlar el uso del agua, así como para verificar que las concesiones de agua tanto superficial como subterránea, sean utiliza das para el uso que fueron solicitadas, en el sitio que fue autorizado, así como con los equipos y materiales adecuados, esto permitirá en un mediano plazo:

✔Identificar concesiones de papel, las cuales reducen la disponibilidad tanto en acuíferos como superficialmente.

✔Identificar acaparadores de agua.

✔Incrementar la disponibilidad en cuencas que se consideran “sobreexplotadas”.

✔Reducir el mercado “alterno” de agua.

• La falta de mecanismos claros para la resolución de conflictos, particular mente los relacionados con la “titularidad” y/o responsabilidad que existe entre quienes tienen pozos en zonas bajas de una cuenca y quienes se abastecen de “ojos de agua” o brotes de agua naturales en las zonas al tas, cuyos pozos se abaten y culpan a los usuarios de las zonas bajas de la cuenca.

Imagen de Por: Lic. en Hidrobiología Andrés Moreno Hernández

Por: Lic. en Hidrobiología Andrés Moreno Hernández

con Especialidad en Derecho Administrativo y Maestría en Ingeniería y Tecnología Ambiental. Consultor en Materia de Aguas Nacionales.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Ante la crisis climática, y el reconocimiento de la influencia humana en los efectos...
Enrique es licenciado en economía por la Universidad Autónoma de Aguas calientes y licenciado...
El mercado laboral en México avanza hacia una transformación profunda de cara a 2026....