“Las PyMEs son el principal motor de nuestra economía y sociedad.”
México es un país de PyMEs, uno donde la microeconomía avanza en función del éxito que estas empresas tengan. También donde el progreso de las clases sociales media y baja, de la gran mayoría, depende primordialmente de la productividad y crecimiento que dichos negocios logren.No obstante la importancia que revisten para la nación, el panorama cotidiano para las PyMEs es adverso y carente de políticas públicas que impulsen su desarrollo. Basta con observar la tasa de sobrevivencia, pues de cada diez negocios que inician operaciones, ni siquiera dos alcanzan el quinto año de vida. Su operación es efímera. Son diversos los factores requeridos para la superación de las empresas, pero de inicio me centro en uno de los cardinales: el financiamiento. Sin recursos no se llega a ningún lado, y menos en un negocio que inicia. Los requerimientos para inversión y operación no demoran en estresar el flujo de efectivo.
Las políticas públicas
Sobre el acceso al crédito y las políticas públicas que podrían fomentarlo, me interesé en algunas cifras para el contraste. Resulta que el sector bancario tiene un estupendo negocio con la deuda que los gobiernos de los estados del país le contratan, uno que cada año les provee mayores intereses.Sólo en 2014, las entidades federativas deberán destinar más de 25 mil millones de pesos al pago de intereses a la banca comercial. Sí, únicamente al costo de la deuda, el capital es otro tema. La cifra supera el 60% del presupuesto del que disponen para pagar pasivos. Y el asunto crece con fuerza, pues en 2013 representaba el 48%. Le decía que es un portentoso negocio para los bancos, pues aparte del caudal de recursos aludido, el nivel de riesgo que asumen es módico, pues los préstamos se garantizan con las participaciones federales a que tienen derecho las entidades.Y por ello las tasas oscilan entre 2% y 8%, para dar buen trato a las minas de oro. Sin duda que el sector bancario debe sentirse muy cómodo con este contexto, es idílico para el axioma de riesgo y rendimiento. Quizá por ello los bancos son tan rentables en México. El retorno sobre capital para las firmas españolas duplica al obtenido en Europa; y bueno, sus corporativos adoran nuestro país.