Reciclaje químico especializado, respuesta inmediata al problema de contaminación por plásticos

El impulso a la economía circular se ha convertido en los últimos tiempos en un tema crucial para asegurar la sostenibilidad y sustentabilidad de los negocios y las industrias, para lograr impacto positivo en el medio ambiente, así como en aspectos sociales y económicos.

 Las empresas de reciclaje juegan un papel muy importante para lograr que cada vez más plásticos sean infinitamente reciclables, permitiendo reducir drásticamente la contaminación por este tipo de residuos. Greenback Recycling Technologies, inauguró en mayo pasado su primera planta de reciclaje químico en Cuautla, Morelos, única en el país capaz de reciclar este tipo de materiales, antes considerado de difícil reciclaje, a través de su innovador proceso de pirólisis inducido por microondas para convertir estos desechos en aceite pirolítico π-Oil™ de grado alimenticio, materia que las petroquímicas procesan y se pueden utilizar como contenido reciclado totalmente seguro para la fabricación de nuevos empaques de alimentos.

 El proceso también permite el reciclaje de otro material valioso, el aluminio, que está presente en los empaques flexibles multicapa. Empaques con contenido reciclado.

Producir plásticos reciclados seguros para empaques de alimentos, es un gran desafío para la industria de bienes de consumo, por lo tanto, además de reducir al mínimo el uso de plásticos y recolectar residuos, se logra cerrar el ciclo, ofreciendo nuevos empaques con contenido reciclado.

 El proceso que lleva a cabo esta empresa utiliza un mínimo de agua, ya que no requiere lavar previamente los materiales, además, con el gas producido durante el proceso puede abastecer el 95% de sus requerimientos energéticos, reportando así ahorros considerables y menos impacto al medio ambiente.

El modelo de negocio es a través de módulos que pueden ser instalados dentro de los rellenos sanitarios, evitando así altos costos de logística y transporte de residuos. Los plásticos flexibles pos consumo, ahora constituyen una nueva categoría de reciclaje, lo cual representa una nueva fuente de ingresos para los recolectores, beneficiando así a esta comunidad.

 Además, este procesamiento cuenta con un componente tecnológico de trazabilidad: Eco2Veritas, una herramienta desarrollada por la empresa, que combina el uso de Inteligencia Artificial (IA), internet de las cosas (IoT) y Blockchain para recabar evidencia del origen de los materiales y de todo el proceso, para emitir certificados de neutralización y circularidad, que avalan la calidad del aceite pirolítico que produce.

Esta tecnología provee la transparencia del proceso en tiempo real, evitando así el greenwashing. La planta de Cuautla tiene capacidad para albergar hasta seis módulos, cada uno con capacidad de procesar 3 mil toneladas anuales de plásticos flexibles post consumo, lo que equivale al consumo de 250 mil personas al año.

 Los planes de crecimiento de la planta recicladora son instalar 40 módulos en diversas locaciones en los próximos cinco años e internacionalmente proyectan su expansión hacia Colombia, Brasil, Estados Unidos y algunos países de Europa y Asia.

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