
En el acelerado mundo de las Tecnologías de la Información, una verdad incómoda recorre las organizaciones: los profesionales más ocupados son, paradójicamente, los que más rápido se quedan atrás. El trabajo diario, con sus pendientes, reuniones, incidencias y metas trimestrales absorbe al talento técnico hasta tal punto que su crecimiento profesional queda relegado.
Las habilidades que ayer eran de vanguardia, hoy se tornan insuficientes, y mañana podrían ser irrelevantes. Este fenómeno no es nuevo, pero sí es más crítico que nunca. El ciclo de obsolescencia de las competencias tecnológicas se ha reducido drásticamente. Lenguajes, plata formas, marcos de trabajo y herramientas evolucionan con tal rapidez que el cono cimiento adquirido en una carrera universitaria o incluso en una certificación reciente puede volverse parcial o desactualizado en cuestión de meses.
Sin embargo, muchas empresas siguen sin contar con una estrategia clara y sostenida de reskilling (reentrenamiento) o upskilling (perfeccionamiento) para su personal de TI. De manera reciente, un gigante de la consultoría me buscó para crear y ejecutar un modelo de reskilling y upskilling para su equipo de TI. No se llevó a cabo por temas de presupuesto (increíble que esa haya si do la objeción pensé).
A menudo se asume que los profesionales deben “autoformarse” en su tiempo libre o “ponerse al día” mientras trabajan, lo que genera una brecha cada vez mayor entre lo que saben hacer y lo que real mente se necesita.
Esta brecha no solo afecta al trabajador. Afecta directamente a la competitividad de la empresa. En un entorno donde la transformación digital ya no es opcional, sino una condición para sobrevivir, contar con equipos técnicos actualizados, adaptables y multidisciplinarios se convierte en una ventaja estratégica.
Esto va más allá de adquirir nuevas habilidades: implica redirigir trayectorias profesionales completas. Hoy, un administrador de sistemas puede reorientarse hacia la nube; un desarrollador web puede migrar hacia ciencia de datos; un analista de soporte puede reconvertirse en un especialista en ciberseguridad. Pero nada de eso ocurre por inercia.
Por: : Ing. Guillermo Morales Orozco
CEO y Socio Fundador Cognitus IT Solutions