Salud mental en la niñez

Durante la niñez es común que los niños de todas las edades presenten escenarios pasajeros de ansiedad, irritabilidad o incluso se comporten de manera agresiva. Es usual que a los niños, en ocasiones, les sea complicado permanecer quietos, prestar atención a sus clases o incluso socializar con otros niños.

 En la mayoría de los casos se trata de periodos normales y que corresponden a las etapas del desarrollo emocional de todo menor de edad. No obstante, en algunos casos estas conductas pueden indicar un problema emocional más profundo.

Si estas conductas son persistentes pueden indicar el inicio de un trastorno emocional, como un cuadro de ansiedad, TDA o TDAH, depresión, trastornos de alimentación o estrés en general, entre otros. El tratamiento desde temprana edad ayuda a los menores a ejercer control de sus síntomas emociona les y a los padres para saber manejar estos escenarios cuando se presentan. Sin embargo, el primer paso es saber diferenciar cuán do es un trastorno pasajero y hasta cierto punto normal y cuando ya se trata de un padecimiento crónico.

¿Cuáles son los signos de los problemas de salud mental en los niños?

A simple vista se torna complicado identificar las emociones y conductas típicas del desarrollo infantil de las que no lo son, y esto puede generar preocupación en los padres. La ayuda debe buscarse cuando pasan se manas e incluso meses, y los padecimientos no ceden, cuando la angustia se vuelve el eje rector en los niños o su familia, cuando interfieren en el desarrollo social y familiar o cuando los menores se ponen en riesgo. Ese es el momento de buscar apoyo profesional.

 Con el objeto de que los padres de familia obtengan más información de los transtornos infantiles en torno a la salud mental, y con base en los datos e información de la Clínica de Servicios Psicológicos del Centro de Especialización de Estudios Psicológicos en la Infancia (CEEPI), se describen una serie de síntomas que deberían poner en alerta a los padres de familia:

Infancia baja de 3 a 9 años de edad

• Les resulta imposible concentrarse en tareas básicas.

 • Nunca paran de moverse y no pueden sentarse de forma tranquila en actividades básicas.

• Padecen insomnio recurrente, presentan pesadillas de forma periódica y se duermen durante el día, por ejemplo, en la escuela.

 • Padecen de aislamiento social, no tienen amigos.

 • Presentan bajas calificaciones y pasan las semanas y meses, y no se adaptan a sus entornos escolares.

• Presentan comportamientos obsesivos: revisan de manera repetitiva sus cosas por temor a que suceda algo.

Imagen de Por: Mtra. Susana Salazar Gómora

Por: Mtra. Susana Salazar Gómora

Coordinadora General del Centro de Especialización de Estudios Psicológicos en la Infancia (CEEPI).

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