
No es extraño suponer que el sector Pyme en México, como en la mayor parte de los países con economía de mercado, sea un segmento económico altamente relevante y clave para alcanzar el desarrollo, así como de generar empleo y aumentar la capacidad instalada de la planta productiva nacional.
Son pues, este tipo de entidades económicas las que suelen ser el motor y base de crecimiento para incrementar los niveles de producción tanto de servicios como de bienes finales que son producidos.
De acuerdo a la encuesta sobre empresas comerciales 2025 del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), el sector Pyme nacional representa aproximadamente el 98 por ciento de las empresas en México, es decir, es el sector productivo más relevante para el mercado doméstico mexicano.
El hecho de concebir a las empresas Pyme como un tema central para el diseño de políticas económicas, así como de regulaciones en materia de comercio exterior, y demás elementos que ofrecen una determinada coyuntura; se brindan las condiciones necesarias para realizar tanto el análisis sectorial como las proyecciones futuras que podrá experimentar el segmento económico en el país.
Dicho lo anterior, y considerando tanto el contexto adverso en materia de comercio exterior que ha promovido el gobierno de Estados Unidos con el incremento de tarifas; como la continuidad del proyecto político del gobierno oficial; surgen insoslayablemente cuestionamientos en cuanto a ¿cómo enfrentarán las Pymes las nuevas condiciones económicas, tanto de aquellas que mantienen influencia desde el interior del país como aquellas que provienen del exterior? Dar respuesta a esta pregunta requerirá del análisis fundamentado en retrospectiva y riesgo (oportunidades) de mercado, ya que la comparación de ambos elementos podrá permitir inferir posibles acontecimientos futuros del sector y con ello de la economía mexicana para los próximos años.
Contexto nacional: política económica y regulación para Pymes
Hablar del marco regulatorio en materia de empresas Pyme en México, así como de las condiciones fiscales de recaudación del sector, no es en sí un elemento que haya si do modificado de manera importante en el sexenio anterior ni en el actual; de hecho, tanto las misceláneas fiscales como la derivación de sus tasas aplicables no han sufrido cambios sustantivos que pudiesen afectar los resultados acumulados de los negocios, por lo que más bien se mantiene una continuidad a su respecto y a leyes fiscales vigentes.
Por: Eduardo A. Larios Treviño
Socio Director de EPI-Consultores