
El entorno laboral exige mucho más que productividad y resultados. Desde mi experiencia, veo que hoy las organizaciones necesitan responsabilidad, empatía y un compromiso genuino con el bienestar integral de su talento. En ese sentido, hablar de seguridad y salud en el trabajo ya no solo es una cuestión normativa, es una necesidad estratégica para construir empresas sostenibles, competitivas y, sobre todo, humanas.
Los resultados del estudio “Seguridad y Salud Laboral: más que normas, una cultura”, realizado en OCC, muestran una verdad que no podemos seguir postergando: el bienestar físico, emocional y organizacional es una prioridad urgente.
El 61% de las personas encuestadas afirmó que las condiciones de seguridad y salud han sido determinantes para decidir si permanecer en una compañía o buscar nuevas oportunidades laborales, lo que significa que hoy el talento está dispuesto a dejar una empresa que no garantice condiciones laborales saludables.
Solo el 48% puede afirmar con certeza que siempre trabaja en un entorno seguro.
Mientras que el 30% dice desenvolverse en un ambiente saludable de manera constan te; esta brecha entre intención y realidad evidencia un punto ciego que muchas organizaciones aún no alcanzan a dimensionar: lo que creen ofrecer no siempre coincide con lo que sus equipos viven.
Algo de llamar la atención fue la naturaleza de los riesgos más reportados: psicosociales, estrés, ansiedad, burnout y depresión, están por encima de los accidentes físicos.
La salud mental en el trabajo no puede seguir siendo invisible o un tema tabú, por ello necesitamos cambiar el paradigma: prevenir el agotamiento emocional debe tener el mismo peso que prevenir una caída o una explosión y para eso, más que procesos aislados, necesitamos construir una cultura transversal de cuidado.
Al preguntar qué hace que un empleo sea saludable y seguro, las personas hablaron de elementos concretos: jornadas equilibradas, cargas de trabajo razonables, cero violencia, cumplimiento normativo y condiciones físicas adecuadas. Me parecen demandas claras de entornos laborales más humanos, donde nadie tenga que elegir entre conservar su empleo o cuidar su salud.
Por: Karla Guadalupe Villanueva Limón
Gerente de Inteligencia de Negocio y Mercado de OCC