Estamos en la espiral del cambio

Casi llegamos a tres años de globales y fuertes cambios. Evolución es lo primero que viene a nuestra mente cuando pensamos en lo que nos sucedió en los entornos sociales a nivel mundial, gracias a que nada es permanente, sino más bien un eterno cambio. Así hemos afrontado los últimos meses después de que en el cuarto trimestre de 2019 se desata una situación que nos sobrepasó en medicina, economía y entendimiento.

Tuvimos que adaptarnos a lo inconcebible, a un ritmo acelerado que en ningún otro momento hubiéramos imaginado. Sin duda ha sido una crisis que nos obligó a adaptarnos al grado que los contextos organizacionales, fueron verdaderamente afectados. Las empresas incurrieron en una reducción de personal, despidos en masa y disminución de salarios, entre otras cosas. Todo esto ha llevado a la transformación de la cultura en las empresas.

Los colaboradores no son los mismos. Las ofertas de empleo han cambiado así como la demanda a estas; ya no buscamos lo mismo.

Si la intergeneracionalidad ya estaba provocando interactuar de acuerdo con necesidades varias en el mismo grupo poblacional, hoy con las consecuencias pandémicas, se vislumbró más la brecha. Quienes buscan seguridad laboral, piensan primero en salud, más tiempo con sus familias, equilibrio vida-trabajo y horarios flexibles.

Un tiempo prolongado en las empresas ya no es atractivo, la migración cada vez es en menor tiempo. Vivir el presente se ha vuelto el slogan de las nuevas generaciones, provocando una inestabilidad en las empresas tradicionales. La tecnología ha sido la mejor aliada para unos y el peor enemigo para otros.

Las horas de trabajo en el llamado “Home Office” se volvieron excesivas, y esta modalidad fue tan invasiva que en ciertos entornos destruyó familias. Definitivamente no estábamos preparados para esta evolución. Los cambios fueron tan abruptos que cuando nos dimos cuenta ya estábamos en guerra.

El entorno cada vez se volvió más hostil y no hemos logrado estabilizarnos. ¿Qué viene para las empresas? No es una interrogante que tenga una sola respuesta, podríamos cuestionarnos ¿qué desean los colaboradores de estas organizaciones?, ya que en esta última pregunta residirán la mayoría de las respuestas.

No sólo son trabajadores los que conformamos las empresas, también somos consumidores de estas y por ende marcamos el ritmo de la transformación. Clases en línea, capacitación a distancia, video conferencias; todo suena tan distante; que se ha impactado el trabajo en equipo, la integración y el sentido de pertenencia.

 Por: Davide Sottura

Por: Davide Sottura

Empresario y Desarrollador de Negocios. ALCE Consultoría en Recursos Humanos

Lic. en Psicología Yazmin Palmeros Negrellos

Lic. en Psicología Yazmin Palmeros Negrellos

Especialista en Recursos Humanos. ALCE Consultoría en Recursos Humanos

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